El dolor de rodilla al caminar, subir escaleras, levantarse de una silla o después de permanecer mucho tiempo de pie es una molestia frecuente en personas con osteoartritis de rodilla, también conocida como artrosis de rodilla.
Cuando el dolor comienza a limitar actividades cotidianas, una de las preguntas más frecuentes es: ¿qué opciones existen además de medicamentos o cirugía?
Entre las alternativas utilizadas para el manejo conservador se encuentra la terapia láser de alta intensidad (HILT, por sus siglas en inglés). Diversos estudios han investigado su uso para disminuir el dolor y mejorar la función de pacientes con osteoartritis de rodilla.
Pero ¿qué sabemos realmente sobre esta terapia y qué puede esperar un paciente?
¿Qué sucede en una rodilla con osteoartritis?
La osteoartritis es una enfermedad articular degenerativa asociada con cambios progresivos en estructuras de la articulación, incluido el cartílago y el hueso que se encuentra debajo de él.
En la rodilla puede manifestarse con:
- Dolor durante el movimiento.
- Rigidez.
- Dificultad para caminar o subir escaleras.
- Menor movilidad.
- Debilidad muscular.
- Limitaciones para realizar actividades cotidianas.
La intensidad de los síntomas puede variar considerablemente entre una persona y otra. Por ello, el tratamiento no depende únicamente de una radiografía, sino también del dolor, la movilidad y las limitaciones que experimenta cada paciente.
¿La osteoartritis de rodilla siempre requiere cirugía?
No.
Existen diferentes estrategias de tratamiento y la elección depende de la severidad de la enfermedad, los síntomas y las características de cada paciente.
En las etapas en las que es posible un tratamiento conservador, el ejercicio y el fortalecimiento muscular desempeñan un papel importante. También pueden utilizarse medicamentos y diferentes modalidades de terapia física para controlar los síntomas.
Una de las tecnologías estudiadas en este contexto es la terapia láser de alta intensidad.
Conoce cómo funciona la terapia láser de alta intensidad dentro del cuerpo.
¿Qué es la terapia láser de alta intensidad?
La terapia láser de alta intensidad utiliza energía lumínica aplicada sobre una zona específica del cuerpo.
A diferencia de los láseres de baja intensidad, los equipos HILT trabajan con una mayor potencia y están diseñados para entregar energía de manera controlada a los tejidos.
Su utilización en problemas musculoesqueléticos se ha estudiado principalmente por sus posibles efectos sobre el dolor y la función física.
¿Qué dice la evidencia sobre el láser de alta intensidad para la osteoartritis de rodilla?
Dos estudios clínicos incluidos dentro de la evidencia disponible permiten entender mejor sus posibles beneficios.
Láser de alta intensidad + ejercicio vs. láser de baja intensidad + ejercicio
Kheshie, Alayat y Ali realizaron un estudio clínico aleatorizado con 53 pacientes con osteoartritis de rodilla.
Los participantes fueron divididos en tres grupos:
- Láser de alta intensidad + ejercicio.
- Láser de baja intensidad + ejercicio.
- Láser placebo + ejercicio.
Los investigadores evaluaron principalmente dos aspectos:
Dolor, utilizando una escala visual de intensidad.
Función de la rodilla, utilizando el índice WOMAC, una herramienta que evalúa dolor, rigidez y dificultad para realizar actividades.
Después de seis semanas, los pacientes tratados con láser —tanto de alta como de baja intensidad— combinado con ejercicio presentaron mejorías en dolor y función.
Sin embargo, en este estudio, el grupo que recibió láser de alta intensidad combinado con ejercicio presentó mejores resultados que el grupo tratado con láser de baja intensidad, y ambos obtuvieron mejores resultados que el grupo de ejercicio con láser placebo.
Esto es relevante porque muestra algo importante: el láser no fue estudiado como sustituto del movimiento o el ejercicio, sino como parte de un tratamiento combinado.
¿Qué ocurre cuando se compara contra un láser placebo?
Akaltun y colaboradores realizaron un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 40 pacientes con osteoartritis de rodilla.
Los participantes fueron divididos en:
- Terapia láser de alta intensidad + ejercicio.
- Láser placebo + ejercicio.
El tratamiento se realizó durante dos semanas y los investigadores volvieron a evaluar a los pacientes en la sexta semana.
Ambos grupos presentaron mejorías, algo que confirma nuevamente la importancia del ejercicio.
Sin embargo, en la evaluación de la sexta semana, quienes recibieron láser de alta intensidad combinado con ejercicio mostraron menores puntuaciones de dolor y mejores resultados funcionales que quienes recibieron ejercicio acompañado de un láser placebo.
El estudio también encontró cambios en el rango de movimiento de la rodilla.
Entonces, ¿el láser de alta intensidad puede ayudar con el dolor de rodilla?
La evidencia de estos estudios sugiere que puede contribuir a disminuir el dolor y mejorar la función en algunos pacientes con osteoartritis de rodilla, especialmente cuando se utiliza como parte de un programa que incluye ejercicio.
Esto no significa que funcione de la misma manera en todas las personas ni que sustituya otros tratamientos.
Tampoco significa que cure la osteoartritis.
El objetivo de una terapia conservadora suele ser diferente: reducir los síntomas, recuperar movilidad y ayudar al paciente a realizar sus actividades con menor limitación.
¿El láser puede regenerar el cartílago?
Ésta es una distinción importante.
El estudio de Akaltun y colaboradores realizó mediciones ultrasonográficas del cartílago femoral y encontró cambios estadísticamente significativos en el grupo tratado con HILT.
Sin embargo, estos resultados por sí solos no permiten afirmar que la terapia láser regenere el cartílago o revierta la osteoartritis.
Se requiere mayor investigación y seguimientos más prolongados para determinar el significado clínico de esos hallazgos.
Por ello, hablar de control del dolor, función y movilidad refleja mejor lo que actualmente permiten concluir estos estudios.
¿Cuántas sesiones de terapia láser se necesitan para la rodilla?
No existe un número universal de sesiones aplicable a todas las personas.
Los protocolos utilizados en investigación varían en potencia, energía, número de sesiones y duración del tratamiento.
Por ejemplo, en el estudio de Akaltun y colaboradores se realizaron 10 sesiones distribuidas durante dos semanas, mientras que otros protocolos de investigación han utilizado esquemas diferentes.
Por eso, el número de sesiones no debería establecerse únicamente a partir de un diagnóstico como “artrosis”.
Debe considerarse la intensidad del dolor, el tiempo de evolución, la movilidad, las actividades que generan síntomas y la respuesta de cada paciente al tratamiento.
¿La terapia láser sustituye al ejercicio o a la rehabilitación?
La evidencia que revisamos sugiere precisamente lo contrario.
En ambos estudios, la terapia láser fue utilizada junto con ejercicio.
Esto es importante porque el objetivo no debería ser únicamente disminuir temporalmente el dolor. Recuperar fuerza, movilidad y capacidad para realizar actividades también forma parte del manejo de la osteoartritis de rodilla.
La tecnología puede ser una herramienta dentro del tratamiento, pero no necesariamente reemplaza otras intervenciones.
¿Cuándo conviene valorar un dolor de rodilla?
Es recomendable buscar una evaluación profesional cuando el dolor:
- Se mantiene durante varias semanas.
- Comienza a limitar la caminata o las actividades cotidianas.
- Aparece constantemente al subir o bajar escaleras.
- Se acompaña de rigidez o pérdida de movilidad.
- Interfiere con el ejercicio, el trabajo o el descanso.
- Ha dejado de responder a las medidas que antes ayudaban.
No todo dolor de rodilla es osteoartritis. Lesiones de meniscos, tendones, ligamentos y otras condiciones pueden producir síntomas similares, por lo que identificar correctamente el problema es importante antes de elegir un tratamiento.
¿La terapia láser de alta intensidad podría ser una opción para mí?
Puede ser una alternativa a considerar dentro del manejo conservador del dolor musculoesquelético, pero la indicación depende de cada caso.
En Revalgia utilizamos tecnología de terapia láser de alta intensidad como parte de un abordaje orientado al manejo del dolor y la recuperación funcional.
Una valoración permite determinar si este tipo de terapia puede formar parte de tu plan de tratamiento y qué estrategia resulta más adecuada para tus síntomas.
¿Tienes dolor de rodilla que limita tus actividades?
Conocer la causa es el primer paso para elegir correctamente cómo tratarla.
Referencias científicas
Kheshie AR, Alayat MSM, Ali MME. High-intensity versus low-level laser therapy in the treatment of patients with knee osteoarthritis: a randomized controlled trial. Lasers in Medical Science. 2014;29(4):1371–1376. doi:10.1007/s10103-014-1529-0. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24487957/
Akaltun MS, Altindag O, Turan N, Gursoy S, Gur A. Efficacy of high intensity laser therapy in knee osteoarthritis: a double-blind controlled randomized study. Clinical Rheumatology. 2021;40(5):1989–1995. doi:10.1007/s10067-020-05469-7.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica individual.

