Levantar el brazo para alcanzar algo, vestirse, manejar, cargar una bolsa o incluso dormir sobre un costado puede convertirse en un problema cuando aparece dolor de hombro.

En muchas personas la molestia desaparece en poco tiempo. Pero cuando el dolor continúa durante semanas o meses y comienza a limitar actividades cotidianas, es importante preguntarse qué está causando el problema y qué alternativas de tratamiento existen.

Entre las opciones utilizadas en el manejo conservador de algunos problemas musculoesqueléticos se encuentra la terapia láser de alta intensidad (HILT, por sus siglas en inglés).

Un estudio clínico realizado en pacientes con dolor crónico de hombro comparó esta tecnología con una modalidad utilizada desde hace décadas en rehabilitación: el ultrasonido terapéutico.

¿Qué encontraron los investigadores?

¿Por qué puede durar tanto un dolor de hombro?

El hombro es una articulación con un amplio rango de movimiento y en su funcionamiento participan músculos, tendones y otras estructuras.

Por eso, hablar simplemente de “dolor de hombro” no describe un diagnóstico.

Entre las posibles causas se encuentran alteraciones del manguito rotador, síndrome de pinzamiento, tendinopatías, hombro congelado, tendinitis calcificada y enfermedades degenerativas, entre otras.

Algunas personas experimentan dolor principalmente al levantar el brazo. Otras tienen molestias durante la noche, dificultad para vestirse o pérdida progresiva de movilidad.

Por ello, cuando el dolor se mantiene, identificar su origen es fundamental antes de decidir cómo tratarlo.

Ilustración simplificada de los huesos y tendones de la articulación del hombro.
Ilustración anatómica simplificada del hombro. No representa una lesión específica.

¿Cuándo se considera crónico un dolor de hombro?

En el estudio que utilizamos como referencia para este artículo, los investigadores incluyeron pacientes de entre 35 y 75 años que presentaban dolor de hombro durante más de tres meses.

Además, todos los participantes incluidos tenían diagnóstico de síndrome de pinzamiento subacromial.

Esto es importante porque los resultados del estudio no deberían interpretarse como evidencia de que el láser funciona de la misma manera para cualquier causa de dolor de hombro.

¿Qué es el síndrome de pinzamiento subacromial?

Es un término utilizado para describir una condición en la que determinadas estructuras del hombro pueden producir dolor durante ciertos movimientos, especialmente al elevar el brazo.

Algunos pacientes pueden notar:

Sin embargo, estos síntomas también pueden aparecer en otros problemas del hombro, por lo que no es recomendable asumir el diagnóstico únicamente por la localización del dolor.

¿Qué opciones existen para tratar el dolor crónico de hombro?

Dependiendo de la causa y de las características de cada paciente, el tratamiento puede incluir distintas estrategias.

Entre ellas se encuentran el ejercicio terapéutico, técnicas de rehabilitación, medicamentos, infiltraciones y diferentes modalidades físicas.

Dos de las tecnologías estudiadas son:

Ultrasonido terapéutico, una modalidad utilizada desde hace décadas en fisioterapia y rehabilitación.

Terapia láser de alta intensidad, una tecnología que utiliza energía lumínica de alta potencia sobre una zona determinada.

Conoce cómo funciona la terapia láser de alta intensidad dentro del cuerpo.

¿Qué comparó el estudio?

Ökmen y colaboradores realizaron un estudio prospectivo, aleatorizado, controlado y simple ciego.

El estudio fue completado por 141 pacientes con dolor crónico de hombro y síndrome de pinzamiento.

Los participantes fueron divididos en dos grupos:

Pero existe un detalle fundamental.

Los pacientes no recibieron únicamente ultrasonido o láser.

Ambos grupos participaron además en un programa que incluyó otras modalidades físicas y ejercicios de movilidad, estiramiento y fortalecimiento.

Por eso, el estudio permite comparar HILT contra ultrasonido como complementos de un programa de tratamiento, y no como tratamientos aislados.

¿Cómo midieron los resultados?

Los investigadores analizaron principalmente dos aspectos:

Dolor

Utilizaron una escala visual de dolor para evaluar cómo cambiaban los síntomas antes y después del tratamiento.

Función del hombro

También utilizaron el Shoulder Pain and Disability Index (SPADI), un cuestionario diseñado para valorar tanto el dolor como la dificultad para realizar actividades cotidianas.

Los pacientes fueron evaluados antes del tratamiento, inmediatamente después y nuevamente aproximadamente un mes más tarde.

¿Qué ocurrió con los pacientes?

Los dos grupos mejoraron.

Tanto quienes recibieron ultrasonido como quienes recibieron terapia láser de alta intensidad presentaron reducciones significativas del dolor y mejoría en la función.

Sin embargo, cuando los investigadores compararon ambos grupos, encontraron mejores resultados en el grupo tratado con HILT.

Esta diferencia apareció tanto al finalizar el tratamiento como en la evaluación posterior.

Por ejemplo, en la escala utilizada para medir dolor, el grupo HILT pasó de aproximadamente 66 puntos antes del tratamiento a 27 puntos en la evaluación posterior, mientras que el grupo de ultrasonido pasó de aproximadamente 69 a 42 puntos.

También se observaron mejores resultados en las mediciones de dolor y discapacidad del hombro utilizadas por los investigadores.

Gráfica de las medias de dolor y discapacidad antes del tratamiento, un día después y treinta días después, en los grupos de ultrasonido y HILT.
Gráfica propia elaborada a partir de la tabla 2 de Ökmen y colaboradores, J PMR Sci 2017;20(2). Ambos grupos recibieron calor, TENS, balneoterapia y ejercicio; uno recibió además ultrasonido y el otro HILT. Se muestran medias, sin dispersión ni intervalos de confianza. No expresa una predicción individual.

¿Significa que el láser siempre es mejor que el ultrasonido?

No necesariamente.

El estudio encontró mejores resultados a corto plazo con HILT dentro de las condiciones específicas de esa investigación.

Sin embargo, los propios autores señalaron dos limitaciones importantes:

No existió un grupo placebo.

Y el seguimiento fue relativamente corto.

Por ello, los resultados permiten hablar de una ventaja a corto plazo observada en ese grupo de pacientes, pero no permiten concluir que HILT sea superior en cualquier tipo de dolor de hombro ni que sus efectos necesariamente se mantengan a largo plazo.

¿La terapia láser sustituye a la rehabilitación?

El propio diseño del estudio sugiere que ésa no sería la interpretación correcta.

Los pacientes realizaron ejercicios para recuperar movilidad y fortalecer el hombro mientras recibían las diferentes modalidades de tratamiento.

La tecnología fue utilizada como complemento, no como sustituto del ejercicio.

Esto tiene sentido desde una perspectiva funcional: disminuir el dolor puede ser importante, pero también lo es recuperar la capacidad de mover el hombro y realizar nuevamente las actividades que estaban limitadas.

¿Sirve el láser para cualquier dolor de hombro?

No se puede afirmar eso a partir de este estudio.

Los investigadores excluyeron, entre otros casos, pacientes con hombro congelado, dolor de origen cervical, traumatismos agudos, fracturas previas, ciertas enfermedades inflamatorias y cirugías previas del hombro estudiado.

Además, los pacientes incluidos tenían específicamente síndrome de pinzamiento.

Por eso, antes de aplicar cualquier tecnología, es importante saber qué estructura o condición está provocando el dolor.

Un hombro doloroso después de una caída no debería abordarse igual que una molestia que aparece gradualmente al levantar el brazo.

¿Cuántas sesiones de láser necesita un hombro?

No existe un número de sesiones universal.

Los protocolos utilizados en investigación establecen diferentes parámetros de potencia, energía, frecuencia y número de aplicaciones.

Por eso, utilizar automáticamente el mismo número de sesiones para todos los pacientes únicamente porque “les duele el hombro” no refleja la manera en que debería individualizarse un tratamiento.

La evolución del problema, el diagnóstico, la intensidad del dolor, la movilidad y la respuesta durante el tratamiento también deben considerarse.

¿Qué puede esperar razonablemente un paciente?

La evidencia de este estudio sugiere que, en pacientes seleccionados con síndrome de pinzamiento y dolor crónico de hombro, añadir terapia láser de alta intensidad a un programa de tratamiento puede contribuir a disminuir el dolor y mejorar la función a corto plazo.

Eso es diferente a afirmar que el láser “cura” cualquier problema del hombro.

El objetivo es ayudar a controlar síntomas y recuperar función dentro de una estrategia adecuada para cada persona.

¿Cuándo debería revisarse un dolor de hombro?

Conviene buscar una valoración cuando:

Si existe traumatismo importante, deformidad, pérdida súbita de fuerza o incapacidad para mover el brazo, la evaluación debería realizarse oportunamente.

¿La terapia láser de alta intensidad podría ser una opción?

Puede ser una alternativa dentro del manejo conservador de determinados problemas musculoesqueléticos del hombro.

En Revalgia utilizamos terapia láser de alta intensidad como una herramienta para el manejo del dolor y la recuperación funcional.

La decisión de utilizarla debe partir primero de entender qué está provocando el dolor y cuáles son las necesidades particulares de cada paciente.

¿Tu hombro lleva semanas o meses limitando lo que haces?

Identificar la causa es el primer paso para decidir cómo tratarlo.

Referencia científica

Metin Ökmen B, Ökmen K, Özkuk K, Uysal B, Sezer R, Koyuncu E. Comparison of the Efficacy of High Intensity Laser and Ultrasound Therapies in Chronic Shoulder Pain; Randomized Controlled Single Blind Study. J PMR Sci. 2017;20(2):57–65.

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica individual.